Covid-19: Efectos en el sector constructor

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El CEED de Cadecocruz pronostica que este año será muy duro y complicado, proyectando una caída de la actividad de la construcción en Bolivia de por lo menos el 5%.

A poco más de tres meses desde que empezó la cuarentena en el país por la pandemia del coronavirus, ¿cuál es el impacto en la construcción y el desarrollo inmobiliario? Tres personajes ligados a ambos sectores y un economista se refirieron a este tema en una conferencia online organizada por Uno Corporación Inmobiliaria.

Alfredo Senseve, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Santa Cruz, manifestó que el sector constructor, generador de empleos y dinamizador de diferentes sectores, ha sufrido “prácticamente por más de 70 días un freno total a esta actividad en todas las obras”.

“El Gobierno debería analizar en sus medidas a este sector, tiene que haber una inyección de recursos, una reactivación principalmente de las obras públicas para que se genere una economía y se pueda continuar con las inversiones en las construcciones privadas y desarrollos inmobiliarios”, expresó Senseve.

El ejecutivo acotó que el sector ha demandado el pago pendiente de planillas de obras públicas en los diferentes niveles de gobierno, sean municipales, departamentales y nacionales. Según Senseve, esta debería ser una de las primeras medidas del gobierno para inyectar recursos a la actividad y reactivarla,

A decir de Javier Arze, gerente de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), los permisos de construcción en el área metropolitana de Santa Cruz han caído un 65% en el mes de enero, versus similar periodo del 2018.

Hasta abril del 2019, el desarrollo inmobiliario en Santa Cruz era importante. De acuerdo con un informe del Observatorio Urbano de Cadecocruz, el departamento registraba 2.324 obras en construcción, de las cuales 2.265 eran emprendimientos privados, mientras el sector público solo ejecutaba 59.

“El sector privado tiene en este momento la esperanza, en metros cuadrados y en cantidad de obras, son 247 edificios que se están construyendo, 1.825 casas y 252 obras de otro tipo de obras, entonces esa es la afectación que tiene el Covid-19 (a la construcción) en este momento”, indicó el gerente de Cadecocruz.

En el eje troncal, el OBU registraba 4.444 edificaciones en total, donde el 98% correspondía a la inversión privada y solo el 2% a la inversión pública.

RETROCESO DE LA ACTIVIDAD
Arze se refirió a las recientes proyecciones por parte del Centro de Estudios Económicos y Desarrollo (CEED) de Cadecocruz, que pronostica un crecimiento negativo del sector para esta gestión.

Según el CEED, la caída de la actividad de la construcción en Bolivia para este año será de por lo menos -5%, por lo que considera urgente “tomar medidas contundentes e importantes”.

“La tendencia y la velocidad de la desaceleración de la construcción en el país se están acentuando, lo que se puede profundizar como consecuencia de la paralización total de la actividad constructiva desde la aplicación de la cuarentena sanitaria. De persistir esta situación, más de 250.000 empleos se pueden perder en el corto plazo”, indica el informe.

Arze expresó que Cadecocruz apuesta porque la Banca siga siendo un socio estratégico del sector, para dar solución a los problemas de iliquidez de las empresas constructoras y controlar la incertidumbre del empleo. Asimismo conminó al Estado a tomar medidas extraordinarias, ya que la situación actual es “extraordinaria”.

“Así podemos empezar a tener una etapa de relanzamiento del sector muy lenta, pero tenemos que tener la capacidad de reinventarnos y con mayor razón el sector inmobiliario”, agregó.

Al respecto el socio y CEO de Uno Corporación Inmobiliaria, Franz Rivero, habló sobre la necesaria transformación de los procesos comerciales en la tarea de intermediación inmobiliaria para sortear la actual situación. Lamentó que en el país el cliente todavía requiere visitar el espacio para concretar una compra y que no existen los mecanismos que permitan al final de cuentas realizar la transacción inmobiliaria, hasta la inscripción del derecho propietario en un formato plenamente digital. “Nos queda seguir impulsando la transformación digital tanto de nuestras ciudades como de nuestros servicios”, dijo.

El retroceso de la actividad de la construcción guarda estrecha relación con la contracción a nivel nacional. Según Elías Torres, responsable de Procesamiento y Estadística en el Instituto Cruceño de Estadística (ICE), para el 2020 se estima que el crecimiento del Producto Interno Bruto del país (PIB) sea negativo en -5%.

A nivel regional el crecimiento estimado del PIB para el 2020 por la Cepal será del -5,3% en promedio, donde se estima que en Argentina se reducirá en 6,5%, Bolivia (-3%), Brasil (-5,2%), Paraguay (-1,5%) y Colombia (-2,6%). Ante esta coyuntura, el sector debe retomar sus actividades de manera gradual y con un estricto control de las normas de bioseguridad por parte de profesionales en el tema, coincidieron los expositores en la conferencia online.

FUENTE: INE
FUENTE: INE

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