Tendencias de diseño y decoración 2020

Maya Alvarez l Diseñadora Industrial especializada en Diseño & Estilismo de Interiores

Las tendencias de decoración e interiorismo no están aisladas en una burbuja, están muy relacionadas al diseño de moda y también son influenciadas por lo que pasa en el mundo. Normalmente se puede ver reflejada la inspiración de las tendencias de moda, sobre todo en tonos y textiles, en un periodo entre seis y doce meses después reflejados en el diseño interior.

Este año 2020 quedará marcado en nuestra historia y la pandemia que estamos viviendo a nivel global también influye en las tendencias de diseño y decoración. El tiempo que pasamos en cuarentena hemos valorado más que nunca nuestros espacios y hemos experimentado en primera persona la importancia y efectos que causan en nosotros.

Producción con los muebles y accesorios de Agimex, Casaideas, Casart, Kirah, Miso Design y mi estilismo. Inspirada en las tendencias “Biofilia”, “Nuevo Nórdico” y “Encanto Artesanal”

Este tiempo que hemos vivido sin salir de casa ayudó a posicionar sobre todo a dos tendencias que venían tomando impulso desde hace unos años, “biofilia” y “slow living”.

Biofilia significa amor a la vida, propone trasladar el exterior al interior para fortalecer la conexión con la naturaleza para crear espacios que beneficien a las personas que los habitan.

Existen varios estudios publicados en los que se estudia la relación y los efectos que la naturaleza tiene en los humanos. Entre los más relevantes se encuentra el de Edward O. Wilson, biólogo americano, en el cual explica la tendencia que tenemos los humanos a buscar una conexión con la naturaleza.

Tantos días, semanas y meses en casa nos hicieron añorar el exterior y los beneficios que inconscientemente percibimos al rodearnos de naturaleza. Por ejemplo, las plantas purifican el aire, ayudan a reducir el estrés, la ansiedad y a aumentar la productividad.

Además de las plantas, podemos conseguir estos beneficios incorporando formas orgánicas, vistas de la naturaleza, materiales y texturas naturales, de la misma manera incorporando otros sentidos como el tacto, el oído y el olfato. Con tantos beneficios es seguro que la “biofilia” se posicionará como un estilo que perdurará en el tiempo, lo que la convierte en una buena apuesta para interiores residenciales y comerciales.

“Slow living” derivada del movimiento “slow food”, más que una tendencia es un llamado a recuperar un estilo de vida antiguo, que pretende disfrutar del presente reduciendo las distracciones tecnológicas.

Invita a desacelerar, disfrutar el momento, meditar y su premisa es generar bienestar a través del diseño. La luz natural es una de las claves, al igual que un diseño limpio, rústico y sustentable. Espacios con materiales y fibras naturales, no puede faltar la madera y en complementos se utiliza el ratán, algodón, lino y/o cerámicas.

Otra tendencia con un concepto relacionado a la búsqueda de una vida más sencilla es “encanto artesanal”. Estamos rodeados de productos producidos en masa, cada vez son menos los productos hechos a mano, lo que los convierte en piezas atesoradas.

Los diseños hechos a mano perfectamente imperfectos son piezas con historia y alma. En Bolivia tenemos grandes artesanos talentosos trabajando materiales naturales, por lo que es muy fácil conseguir piezas hechas a mano y aplicar esta tendencia en nuestros espacios.

Hace varios años que el estilo minimalista es uno de los más populares, inundando con sus formas rectas, paletas monocromáticas la mayoría de revistas de decoración y redes sociales.

En respuesta a esto son bastantes los diseñadores que incorporan las formas curvas, orgánicas o los bordes redondeados en sus diseños, desde accesorios como lámparas, floreros y espejos hasta mobiliario. Estas se ven muy frescas y sobretodo acogedoras, posicionándose muy fuerte en el diseño comercial como en el residencial.

El estilo nórdico es otro ya consolidado, este incorpora la madera en tonos claros, paredes blancas y tonos neutros en espacios simples y funcionales. Este año llegó el “nuevo nórdico” que mantiene sus bases, pero agrega toques más acogedores como los textiles suaves, plantas y acentos en color verde salvia, azul, o en tonos pasteles como celeste o lavanda.

Es imposible terminar un artículo sobre tendencias sin incluir al color Pantone del año “classic blue”, el tono del cielo al anochecer. En los años anteriores el Instituto del Color de Pantone eligió tonos arriesgados, el coral y el ultravioleta.

Por lo que sorprendió que este año apueste por un color seguro, ya que el azul es el color favorito de la mayoría de personas en el mundo occidental. Classic blue es un tono muy utilizado en la decoración, y es muy fácil de aplicarlo como un tono base o en acento.

Es importante adaptar las tendencias a nuestro estilo y decorar con las que realmente uno se identifica para no aburrirse pronto de ellas. Una buena opción para poder aplicar fácilmente las tendencias en los espacios es empezar con bases neutras y complementar con accesorios en tendencia. Un espacio fiel al estilo de los propietarios, que ayude a resolver las necesidades y haga feliz a los que lo habitan debería ser la meta.

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