En un contexto en el que inversionistas bolivianos buscan generar ingresos en dólares, el mercado inmobiliario de Estados Unidos comienza a ganar protagonismo como alternativa. En ese escenario, Francisco Javier Cremer —founder president de JX2 Capital y representante en el país de Q-Capital— impulsa una propuesta que combina financiamiento bancario, asesoramiento integral y acompañamiento permanente para facilitar la adquisición de propiedades.
En esta entrevista, el ejecutivo explica las oportunidades que ofrecen ciudades como Orlando y Miami, y por qué considera que este es un momento oportuno para mirar al mercado inmobiliario estadounidense como una estrategia de resguardo y crecimiento patrimonial.
¿Quién es Javier Cremer?
Yo soy Javier Cremer, padre. Mi socio, que también se llama Javier Cremer, es mi hijo. Por eso utilizo con frecuencia mi nombre completo, Francisco Javier Cremer, para que Javier —mi hijo— esté clara y nítidamente identificado.
Somos tres socios del grupo que representamos a Q-Capita, que es un mortgage lender, un banco norteamericano al que representamos desde hace cinco años y que se especializa —como también lo hacemos nosotros— en el financiamiento de propiedades para extranjeros.
Este banco, que lleva casi 20 años en el mercado estadounidense, y del cual somos socios y representantes, nos permite ofrecer en el mercado boliviano la posibilidad de que quienes deseen invertir en Estados Unidos puedan acceder fácilmente —con documentación muy sencilla— a la adquisición de una propiedad.
Por ejemplo, el esquema contempla un 30% de aporte propio y un 70% de financiamiento. Si una propiedad cuesta 500.000 dólares, con 150.000 dólares de aporte propio se pueden financiar 350.000 dólares a 30 años plazo, con una tasa anual del 6% (vigente hasta hoy) y con requisitos documentales sumamente simples. Cabe destacar que financiar y comprar una propiedad en Estados Unidos puede resultar más sencillo que hacerlo en Bolivia.
¿Qué diagnóstico hicieron sobre el inversionista boliviano que los ha llevado a impulsar iniciativas como el evento inmobiliario Trust USA?
Tuvimos la oportunidad de adquirir una propiedad en Estados Unidos hace cinco años, lo que no solo despertó nuestro interés por aprovechar esa gran posibilidad de inversión, sino que también nos permitió conocer a las personas con las que hoy trabajamos. A partir de esa experiencia asumimos la representación y nos convertimos en socios de Q-Capital.
Consideramos que se trata de una alternativa de inversión relevante para quienes buscan diversificar, resguardar sus recursos y ampliar su visión más allá de la compra de propiedades exclusivamente en Bolivia. Desde nuestra perspectiva, es un mercado extraordinario y asumimos el rol de viabilizadores y facilitadores para quienes desean invertir en Estados Unidos a través de nuestro acompañamiento.
Brindamos cobertura integral en todo el proceso: desde la constitución de una empresa y la apertura de una cuenta bancaria en Estados Unidos, hasta la transferencia de recursos desde Bolivia, la adquisición del inmueble y el asesoramiento completo en cada etapa. Asimismo, gestionamos el acceso a crédito bancario, lo que permite adquirir una propiedad con plazos de hasta 30 años.
Desde su experiencia, ¿por qué considera que hoy es un momento oportuno para que los bolivianos miren al mercado inmobiliario estadounidense?
Es un momento oportuno por dos razones fundamentales. La primera es que Bolivia, en alguna medida, ha atravesado en el último tiempo un contexto de incertidumbre. Hoy, por supuesto, cabe hacer un paréntesis: todos estamos esperando cambios y que la economía se fortalezca para brindarnos un mejor horizonte.
Sin embargo, en el pasado reciente la población ha vivido momentos de angustia; muchos no sabían dónde invertir, cómo generar dólares o cómo producir divisas. Ese es el primer elemento.
El segundo es que el mercado estadounidense ofrece una rentabilidad muy atractiva, que puede oscilar entre el 5%, 7% e incluso el 10%, dependiendo de la ubicación. Además, brinda dos vertientes de beneficio: por un lado, la plusvalía, que es el incremento natural del valor de la propiedad con el paso de los años; y por otro, el ingreso pasivo, ya sea a través de alquileres tradicionales o mediante plataformas de renta corta como Airbnb, que pueden resultar altamente rentables.
En ese sentido, Estados Unidos ofrece al inversionista una amplia gama de oportunidades. Desde Bolivia, con la oficina ubicada en Manzana 40, nos consideramos facilitadores para que el inversionista pueda concretar una inversión rápida, segura y oportuna.
Ustedes proponen un acompañamiento a los inversionistas bolivianos, ¿qué implica esto en la práctica?
Cuando hablamos de un acompañamiento de 360 grados, nos referimos a un asesoramiento integral en todo el proceso de inversión. Para realizar una inversión en Estados Unidos, el inversionista necesita orientación y respaldo, y eso es precisamente lo que ofrecemos.
En primer lugar, es necesario contar con una cuenta bancaria en Estados Unidos, la cual puede abrirse desde Bolivia con nuestro apoyo. Asimismo, se requiere constituir una LLC (Limited Liability Company), una figura societaria que brinda seguridad a los socios; este trámite también lo gestionamos desde Bolivia.
Además, el inversionista debe conocer el mercado: una amplia gama de propiedades, los rangos de precios, las ubicaciones, las condiciones de compra y los plazos de entrega, ya sea inmediata o a dos años, entre otras variables.
Finalmente, para concretar una inversión estratégica, es clave contar con financiamiento que permita apalancarse. La esencia de invertir en Estados Unidos radica precisamente en el apalancamiento: no se trata de trasladar todo el capital propio al mercado, sino de invertir una parte y complementarla con financiamiento.
Esto permite maximizar oportunidades y generar mejores negocios en uno de los mercados con mayor liquidez del mundo. En síntesis, brindamos una cobertura integral que abarca cada una de estas etapas, ofreciendo al inversionista boliviano un acompañamiento completo durante todo el proceso.
Desde su perspectiva, ¿qué perfil de inversionista aprovechará mejor estas oportunidades??
El perfil más adecuado es el del inversionista visionario: aquella persona que tiene el apetito y la capacidad de pensar que, en Bolivia, contar con un negocio en el exterior puede significarle réditos en dólares. En este último tiempo ha quedado claro en el país que una de las mejores maneras de estar cubierto económicamente es contar con una fuente que genere divisas.
¿Qué tipo de propiedades despiertan mayor interés entre los inversionistas bolivianos?
Hay propiedades que llaman mucho la atención, como las ubicadas en Orlando, por ejemplo. Se trata de una ciudad con parques temáticos que reciben alrededor de 85 millones de visitantes.
Este flujo turístico —personas que viajan para visitar Walt Disney World, EPCOT y otros parques— hace que, si se cuenta con una propiedad destinada al alquiler en Orlando, se puedan obtener altas rentabilidades.
En el caso de Miami, en el sur de Florida, existe la oportunidad de adquirir propiedades desde 350.000 o 380.000 dólares, hasta valores que superan el millón de dólares, sin un límite superior definido.

