Colaboradores de Itacamba, a través de su programa de voluntariado, renovaron el patio de juegos de FUSINDO para brindar un espacio seguro y adecuado para el desarrollo y recreación de los niños con síndrome de Down que acuden a ese centro en Santa Cruz.
En el marco de su programa de Responsabilidad Social Empresarial, Itacamba Cemento S.A. concluyó con éxito la segunda fase del voluntariado corporativo “Manos a la Obra”, una iniciativa enfocada en mejorar las condiciones de recreación de los niños que reciben atención en la Fundación Síndrome de Down (FUSINDO).
Tras completar una exitosa primera etapa, esta segunda fase se centró en la rehabilitación integral del área de juegos. Entre las acciones destacadas, el equipo de voluntarios de Itacamba realizó la instalación de pisos de caucho de alta seguridad para prevenir accidentes y amortiguar caídas durante el juego, además de ejecutar trabajos minuciosos de refacción, pintado e instalación de juegos infantiles.

“Para Itacamba, la sostenibilidad trasciende la producción industrial y se refleja en el compromiso con las personas y las comunidades. Ver la alegría de los niños de FUSINDO al estrenar un espacio de juego renovado es la mayor recompensa al esfuerzo de nuestro equipo de voluntarios, quienes dedicaron su tiempo y vocación para transformar este entorno en un lugar más digno y acogedor”, expresó Marcelo Morales, gerente general de la empresa.
Esta labor da continuidad al propósito de la empresa de ser un agente de cambio positivo en Santa Cruz. La intervención asegura que los menores cuenten ahora con un espacio más moderno, seguro y apto para su desarrollo psicomotriz y recreativo.
“Agradecemos profundamente a Itacamba y a todo su equipo de voluntarios por este valioso apoyo. Este tipo de iniciativas no solo mejora nuestros espacios, sino que también refleja un verdadero compromiso con la inclusión y el bienestar de nuestros niños y jóvenes, quienes hoy cuentan con un entorno más seguro y adecuado para su desarrollo”, expresó Wilma Kohn de Sánchez, presidenta y fundadora de FUSINDO.
Además del trabajo de los voluntarios de Itacamba, se sumaron aliados a esta iniciativa, como la empresa PADELCRUZ, que brindó apoyo técnico para la instalación de los pisos de caucho.
La primera fase del proyecto, desarrollada en 2025, sentó las bases de esta transformación mediante una jornada solidaria en la que los voluntarios trabajaron en la rehabilitación de la huerta de FUSINDO, con el trasplante de plantines y la siembra de hortalizas, además de la refacción, lijado y pintado de juegos infantiles, así como la construcción de un nuevo piso de hormigón, mejorando las condiciones del espacio educativo y recreativo para niños y jóvenes de la fundación.
Con proyectos como “Manos a la Obra”, Itacamba reafirma su misión de construir futuro, no solo a través de insumos de calidad como Cemento Camba y Bróter, sino también mediante el apoyo a iniciativas que contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas, como es el caso de FUSINDO.

