La muestra, que arranca en el mes de mayo, tendrá 13.000 metros cuadrados y contará con 32 espacios arquitectónicos intervenidos por más de 40 profesionales. “Mente y corazón” es la temática para este año.
La décimo tercera edición de CASACOR Bolivia será la más ambiciosa desde que se realiza la muestra en el país. Según informó su director, Quito Velasco, este año el evento tendrá una intervención monumental que supera todo lo realizado en versiones anteriores, tanto por la magnitud del espacio como por la cantidad de proyectos que se construirán desde cero.
La exposición se desarrollará en el área de la piscina del Colegio La Salle, sobre el canal Isuto, un lugar que —de acuerdo con Velasco— ofrece una ubicación estratégica y las condiciones ideales para crear un recorrido arquitectónico completo. En total, se intervendrán más de 13.000 metros cuadrados, incluyendo el área de parqueo, convirtiéndose en la superficie más extensa utilizada por CASACOR Bolivia en sus 13 años de historia.
El director destacó que la muestra contará con 32 espacios diseñados por más de 40 profesionales, entre arquitectos, diseñadores e interioristas. Algunos de ellos participan desde la primera edición, mientras que este año también se abre espacio para nuevos talentos que harán su debut en la exposición.
Uno de los aspectos más relevantes será el concepto de quinta urbana, aprovechando la riqueza natural del lugar. Velasco explicó que el predio cuenta con abundante vegetación y árboles característicos de la región, los cuales serán preservados en su totalidad para integrarlos al recorrido de la muestra, el cual incluirá dos restaurantes, una cafetería, una galería de arte y dos espacios destinados a eventos.
CONSTRUCCIÓN DESDE CERO
Una de las apuestas más complejas de esta edición es la construcción de viviendas desde cero dentro de la muestra. Velasco indicó que más de 10 proyectos serán edificados desde cero, lo que representa uno de los mayores retos técnicos y logísticos en la historia de CASACOR Bolivia.
Para lograrlo, el evento cuenta nuevamente con el respaldo de empresas del sector de la construcción, que aportan materiales como cemento, pisos, sanitarios y pinturas, entre otros.
“Es uno de los desafíos más grandes que hemos tenido en estos 13 años. La magnitud de la intervención y el nivel de construcción que estamos realizando hacen que esta edición sea realmente histórica”, afirmó Velasco.

“MENTE Y CORAZÓN”, LA PROPUESTA PARA ESTE AÑO
La nueva versión de CASACOR Bolivia se presenta este año bajo el concepto “Mente y Corazón”, una temática que invita a reflexionar sobre el equilibrio entre la tecnología y las emociones.
Quito Velasco, director de CASACOR Bolivia, explicó que el concepto forma parte de una línea temática internacional que se replica en todas las muestras del circuito. “Es una temática que llega a todas las CASACOR que se realizan. Son alrededor de 21 en distintas ciudades y estados de Brasil, además de Bolivia, Perú y este año se suma Costa Rica al circuito”, señaló.
Según Velasco, el enfoque de esta gestión responde al momento que vive la sociedad actual, donde la tecnología se ha vuelto indispensable, pero también plantea nuevos desafíos en la forma en que las personas se relacionan con su entorno y con sus emociones.
“Estamos viviendo una etapa de mucha invasión tecnológica necesaria para el buen vivir hoy en día. No podemos vivir sin ella, el ser humano se ha acostumbrado, pero al mismo tiempo, si bien nos favorece y nos acerca, también nos aleja porque le dedicamos demasiado tiempo”, afirmó.

MÁS DE 500 TRABAJADORES EN ACCIÓN
La puesta en marcha de una nueva versión de CASACOR Bolivia no solo representa una vitrina internacional para la arquitectura, el diseño y el arte, sino también un importante motor económico que moviliza a cientos de personas en la etapa previa a su apertura. Según explicó Quito Velasco, actualmente alrededor de 500 trabajadores desarrollan labores diarias en los predios del Colegio La Salle, donde se construyen los espacios de la exposición.
Velasco detalló que la magnitud del evento se refleja en la cantidad de profesionales y técnicos que intervienen en cada ambiente. De los 32 espacios que forman parte de la muestra, cada uno involucra al menos a 20 personas, sin contar los contratos tercerizados que se suman conforme avanza la obra.
“Hoy tenemos cerca de 500 personas que entran y salen todos los días, y ese número va creciendo a medida que se acerca la inauguración, porque se incorporan instaladores, pintores, proveedores, producción, artistas y distintos especialistas que participan en los detalles finales”, señaló.
CASACOR se posiciona como una de las principales vitrinas para la arquitectura, el diseño y el paisajismo en Bolivia, destacando el trabajo creativo de profesionales consolidados y también de nuevas generaciones que encuentran en este espacio una oportunidad para proyectarse en el mercado.
FRONTIS APUESTA POR UN SALÓN DE VINOS Y LICORES
Las arquitectas Gabriela Greiner y Natalia Pereyra, del estudio Frontis, vuelven a asumir el reto creativo de CASACOR Bolivia con una propuesta que celebra el diseño, la elegancia y la experiencia sensorial del vino.
Para esta edición, la dupla de arquitectas presentará un salón especializado en vinos y licores, un espacio concebido como una bodega contemporánea que integra áreas de comedor y living, pensadas para compartir y disfrutar alrededor de la cultura del vino.
La propuesta apuesta por una atmósfera sofisticada y envolvente, donde predominan tonos oscuros, ciruelos y texturas profundas, elementos que evocan la esencia de las bodegas tradicionales. En la composición del espacio destacarán materiales nobles como la madera, el metal y el mármol, que aportan carácter y elegancia al ambiente.
A diferencia de otros espacios que parten de estructuras existentes, el proyecto de Frontis se construye completamente desde cero, un desafío que implica desarrollar toda la arquitectura y el diseño desde la base.
Para Greiner y Pereyra, participar en CASACOR representa una oportunidad para explorar nuevas ideas y mostrar su pasión por el diseño. El año pasado el estudio presentó el denominado “Salón Verde”, un espacio versátil construido principalmente en metal que incluía una chimenea central, biblioteca, un pequeño bar y una fuente frontal.
Este año, la propuesta toma un rumbo distinto, pero mantiene el espíritu que caracteriza a la muestra. “Siempre es un reto construir desde cero”, señalan las arquitectas, conscientes de que cada edición exige creatividad, precisión y trabajo intenso para llegar a la apertura.
Con esta nueva intervención, Frontis apuesta por un ambiente donde arquitectura, interiorismo y experiencia se fusionan, invitando a los visitantes de CASACOR Bolivia a descubrir un espacio íntimo y sofisticado dedicado al ritual del vino.
CON “MEU LOFT”, JOSÉ DIEGO TORRICO MOSTRARÁ SU EVOLUCIÓN
En su sexta participación en CASACOR, el arquitecto José Diego Torrico presentará un espacio que resumirá su crecimiento profesional dentro de la muestra. Se trata de “Meu loft”, un loft de 103 metros cuadrados concebido como una propuesta personal, tanto en estilo como en concepto, donde el diseño refleja su identidad como arquitecto y como persona.
El nombre del espacio nace justamente de esa idea. “Meu loft significa Mi loft en portugués, y representa un estilo que me identifica. Es un espacio que tiene todo lo necesario para vivir: sala de estar, comedor, cocina, dormitorio y baño”, explicó Torrico al describir la propuesta que exhibirá este año.
La decisión de desarrollar un ambiente más completo responde también al recorrido que ha tenido dentro de la exposición. El arquitecto recordó que sus primeras participaciones fueron con espacios puntuales, pero con el tiempo fue asumiendo retos más complejos. “Esta es mi sexta participación en CASACOR. Empezamos con un dormitorio, luego hicimos una sala de estar, una terraza, una master suite y un espacio de artes. Este año queríamos mostrar algo más integral, más complejo, y por eso decidimos hacer un loft completo”, señaló.
El proyecto se desarrolla sobre la base de un galpón existente, lo que implicó adaptar la estructura original para transformarla en un ambiente habitable sin perder su carácter industrial. Parte de la propuesta consiste justamente en conservar algunos elementos del lugar. “Estamos manteniendo la chapa metálica y la calamina que ya tenía el espacio, y a eso le estamos incorporando ladrillo visto pintado, porcelanato y mucho vidrio”, detalló.
La combinación de materiales busca equilibrar lo rústico con lo contemporáneo, logrando un ambiente funcional, moderno y con identidad propia. Con “Meu loft”, Torrico no solo presenta un espacio habitable, sino también una síntesis de su trayectoria dentro de CASACOR, donde cada año ha ido sumando experiencia y complejidad hasta llegar a un proyecto que lo representa plenamente.

