La participación activa de las autoridades y actores del ámbito privado brindan elementos concretos y claros para desarrolladores e inversores, para tomar la certificación EDGE como una herramienta que otorgará beneficios directos. Bolivia cuenta con 3 proyectos certificados, dos en La Paz y uno en Santa Cruz de la Sierra, y existe un número similar de proyectos en proceso de certificación.
“La construcción sostenible ya no es una alternativa, pronto será un tema casi de sobrevivencia porque todo parece indicar que quienes no adopten las prácticas de sostenibilidad, no serán sostenibles en el tiempo”, sostuvo Carolina Gutiérrez, presidente de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) en el marco del encuentro Construyendo Ciudades Sostenibles con certificación Edge, organizado conjuntamente por la institución liderada por Gutiérrez y la Fundación Construyendo.
Gutiérrez expresó que construir ciudades sostenibles es un gran desafío y responsabilidad para los constructores, por lo cual requieren el acompañamiento de todos, expertos, financiadores, organismos multilaterales y principalmente de las autoridades.
“No necesitamos esperar, solo hace falta voluntad y decisión, por lo que el sector constructor demanda la inmediata reactivación de la Comisión Permanente del Código de Urbanismo y Obras de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra”, manifestó.
Ponderó que la industria de la construcción ya cuenta con materiales y obras que cumplen los estándares internacionales de sostenibilidad, por lo que reiteró que se requiere con urgencia un marco normativo moderno, que garantice agilidad y transparencia en todos los procesos.
Asimismo, remarcó que “es preciso que el Gobierno Municipal y el Gobierno Departamental cumplan con su obligación constitucional de evitar malas prácticas comerciales, como el denominado lavado verde que algunos emplean para obtener ventajas intentando mostrar sostenibilidad con medidas absolutamente superficiales o intrascendentes, y otras malas prácticas constructivas que atentan contra el medio ambiente”.
A su vez, Víctor Hugo Suárez Vaca Díez, presidente de la Fundación Construyendo, indicó que la certificación EDGE representa la mejor oportunidad de construir un futuro sostenible, de forma responsable con el medio ambiente y con la sociedad. Se puede aplicar a cualquier tipo de edificación, a los desarrollos inmobiliarios residenciales, edificios de oficinas, hoteles, restaurantes, almacenes, escuelas, hospitales, incluso a las construcciones ya existentes.
Al respecto, Rafael Perolo Ghilieri, especialista en certificación EDGE, indica que la participación activa de las autoridades (por ejemplo, a partir de incentivos en parámetros de edificación) y actores del ámbito privado (por ejemplo, banca con productos de financiamiento verde preferencial) brindan elementos concretos y claros para desarrolladores e inversores, para tomar la certificación EDGE como una herramienta que otorgará beneficios directos.
Para los profesionales (arquitectos, asesores, constructores), la certificación EDGE representa una oportunidad de contar con una herramienta adicional de diseño a integrar a los proyectos, que tendrá como resultados proyectos con un desarrollo más integral, además de generar capacidades extra en el mercado regional e internacional.
Mientras para la ciudadanía en general, usuarios de los edificios y potenciales compradores, esta certificación presenta información clara respecto a ahorros en los servicios públicos a los que accederá durante su uso (energía eléctrica, agua), así como los beneficios ambientales directos e indirectos del proyecto en cuanto a conservación de recursos, emisiones de CO2, entre otros.
LA CERTIFICACIÓN EDGE EN LATINOAMÉRICA
Latinoamérica cuenta actualmente con casi 300 proyectos certificados EDGE, destacándose Colombia, Ecuador, Perú y México, con la mayor cantidad de proyectos certificados, de acuerdo con información proporcionada por Rafael Perolo. Ha sido un proceso creciente y sostenido, en el que se evidencia la maduración de aquellos mercados con participación activa de los distintos actores públicos y privados, ya sea promoviendo normativa de construcción y promoción de inversiones, instrumentos financieros, aumento de capacidades profesionales, entre otros.
Bolivia cuenta con 3 proyectos certificados, dos en La Paz y uno en Santa Cruz de la Sierra, y existe un número similar de proyectos en proceso de certificación.
Bolivia se presenta en un contexto de marcada demanda genuina de soluciones habitacionales y servicios complementarios, lo que representa una oportunidad clave de posicionarse como un mercado de desarrollos urbanos, inmobiliarios y de arquitectura con un perfil de vanguardia sostenible.
HERRAMIENTA ÁGIL Y SENCILLA
La certificación EDGE es una herramienta ágil, sencilla y se puede aplicar a proyectos de cualquier escala, según Perolo, quien considera que es razonable que para quienes aún no conocen la certificación EDGE la perciban como un proceso complejo y costoso, ya que algunas de las certificaciones ambientales de mayor antigüedad en el mercado sí lo son, pero porque sus objetivos y perfiles son distintos a EDGE.
El objetivo principal de IFC (Industry Foundation Classes, un estándar común para el intercambio de datos en la industria de la construcción) al desarrollar la certificación EDGE fue crear una herramienta que permita aplicar el diseño sostenible y ambiental a proyectos de cualquier escala y perfil, mediante un conjunto de medidas de gestión posibles, fácilmente entendible e implementable por los distintos actores de un proyecto (inversores, desarrolladores inmobiliarios, arquitectos, asesores y constructores).
El principal diferencial de esta certificación es su EDGE App: la aplicación mediante la cual se desarrolla todo el proceso de diagnóstico, modelado energético, cálculos y evaluación de las distintas medidas disponibles para cada tipo de proyecto. La aplicación es gratuita y permite complementar las distintas decisiones de diseño de un proyecto desde sus etapas iniciales.
Los tiempos y costos asociados a un diagnóstico del proyecto, evaluación de cumplimiento de los estándares EDGE y auditorías de certificación, son sensiblemente menores al de otras certificaciones, lo cual es consistente con el objetivo inicial de la certificación EDGE de poder consolidarse como el esquema de certificación en los mercados emergentes y en desarrollo.

