La situación del rubro aún está afectada por la falta de dólares, la elevación de los costos de importación y la escasez de combustible para el funcionamiento de la maquinaria.
Eliana Ferrufino A.
La situación del sector constructor de Cochabamba, que es similar a la que se vive a nivel nacional, todavía atraviesa dificultades. Según el ingeniero Jorge Siles, presidente de la Cámara Departamental de la Construcción (Cadeco) de Cochabamba, su crecimiento dependerá del impulso que se pueda dar desde el ámbito público-privado a la dinámica económica.
“Después de la caída de la actividad económica el 2020, a nivel mundial y nacional, como resultado del efecto de la pandemia, y aún afectados por la coyuntura económica, social y política, no se ha podido alcanzar los niveles de desempeño sectorial anteriores a la misma, las proyecciones inmediatas para la gestión 2024 parecerían no avizorar cambios grandes en esa tendencia”, contextualizó.
La construcción permanece afectada por la falta de dólares y la elevación de los costos de importación que incide en los precios de materiales de construcción y de equipamiento para obras, también afectada por la escasez de combustible necesario para el funcionamiento del equipo pesado y para transporte de materiales. Ambas situaciones ponen en riesgo la ejecución de obras, principalmente públicas, que no admiten el reajuste de precios, y los empleos que genera el sector.
Respecto a la inversión pública, Siles señaló que es necesario establecer, a través de una adecuada planificación, un Programa Nacional de Infraestructura que establezca objetivos, estrategias, metas, acciones y sobre todo prioridades para mejorar la cobertura, calidad y competitividad de la infraestructura del país, con base en una estrategia que considere el corto, mediano y largo plazo y esté a su vez acompañada de los recursos económicos necesarios.
En lo concerniente a la inversión privada, mencionó que es importante la facilitación a partir de las instancias gubernamentales respectivas con medidas en la línea de la agilización de trámites como aprobación de planos, licencia ambiental y propiedad horizontal en el ámbito de la construcción de edificaciones, esto en coordinación con municipios y Derechos Reales.
Por otra parte, se deberá impulsar las Alianzas Público Privadas (APPs) como medida que a través de la sinergia entre entidades públicas y la empresa privada permita la ejecución de distintos proyectos de infraestructura y de servicios en concesión u otras modalidades.
COCHABAMBA EN EL PIB
De acuerdo con el boletín “Cochabamba en cifras”, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en 2023, el Producto Interno Bruto (PIB) nominal para el departamento llegó a $us 6.738 millones.
La construcción se encuentra entre las primeras cinco actividades económicas con mayores tasas de crecimiento y de participación.
Asimismo, en la Llajta se tiene aproximadamente 40.000 personas ocupadas de forma directa en la actividad económica de la construcción participando de la totalidad de obras, tanto públicas como privadas. “La construcción genera alrededor de 100.000 empleos indirectos”, según datos proporcionados por el ingeniero Siles.
CONSTRUCCIÓN DE EDIFICACIONES
Siles dijo que los registros de mayor superficie en permisos de construcción aprobados en Cochabamba corresponden al año 2016 en que se alcanzó 1.238.170 m2, para el año 2023 se alcanzó en cifras aún preliminares una superficie registrada en permisos de construcción aprobados de 657.338 m2 que incluye los municipios de Cercado, Quillacollo, Sacaba, Sipe Sipe, Colcapirhua, Punata, Vinto y Tiquipaya.
“De esta manera, reflejando un comportamiento bastante similar al de las gestiones 2022 y 2021, y aún menores a la gestión 2019 prepandemia, los datos aún preliminares a abril de 2024 reflejan 182.157 m2 que igualmente no avizora grandes cambios en la tendencia señalada”, complementó.
PROYECTOS PARA DINAMIZAR EL RUBRO
Para Siles, son prioritarios los proyectos vinculados a la infraestructura estratégica de energía, vialidad y productiva y al mantenimiento de la existente, sin embargo, falta aún mucho por hacer en distintas áreas.
“Son importantes la conclusión del Proyecto Hidroeléctrico Ivirizu – Construcción de dos centrales Hidroeléctricas (Sehuencas y Juntas) por un monto previsto para la construcción, provisión, montaje y puesta en operación comercial de más de Bs 3.800 millones, el Tren Metropolitano de Cochabamba con un presupuesto aproximado de Bs 3.100 millones y la Ciudadela de la Salud con un presupuesto aproximado de Bs 637 millones”, expresó.
Otros son la conclusión de la Construcción de Pavimento Rígido en vías de varios distritos del municipio de Cochabamba con 33,6 km a pavimentar por un monto de más de Bs 150 millones, las Dobles vías que viene encarando la Administradora Boliviana de Carreteras, la ejecución de nueva infraestructura vial y mantenimiento de la existente.
“También resulta prioritario impulsar el proyecto de la Hidrovía Ichilo Mamoré, en el convencimiento de que la integración entre los departamentos de Beni y Cochabamba resultará de gran importancia para el intercambio comercial de distintos productos; por otra parte, se debe trabajar en materia de servicios básicos como agua potable y alcantarillado. La ejecución de infraestructura es un sinónimo de desarrollo y mejora en la calidad de vida”, recalcó.
PROYECCIONES
“Tomando en cuenta que la actividad de la construcción es el termómetro de la actividad económica de un país, es decir, si a la construcción le va bien al país le va bien y viceversa, entonces habrá que tomar apunte de las proyecciones de crecimiento del país”, reflexionó Siles.
Dichas proyecciones estimaban para Bolivia que el año 2023 se cerraría en 1,9% según el Banco Mundial, 1,8% según el FMI, y 2,2% según la CEPAL y proyectan para la gestión 2024 en 1,5% según el Banco Mundial, 1,5% según el FMI, y 2,1% según la CEPAL, en todo caso la proyección para la gestión 2024 es algo menor a la de 2023.

