La región lidera la construcción con una participación superior al 20% en el PIB del sector, impulsada principalmente por la inversión privada.
La construcción se ha consolidado como un pilar estratégico para el crecimiento del país y, particularmente, de Santa Cruz. Según Javier Arze, gerente general de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), el sector explica más del 10% del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos trimestres, a pesar de la coyuntura económica adversa. El rubro “sigue aportando significativamente en el crecimiento y dinamización de la economía de la región y del país, ya que tiene incidencia en otros 17 sectores de la actividad económica”, afirma.
Santa Cruz es un departamento a la vanguardia y líder en el sector, concentrando alrededor de un tercio de toda la actividad constructiva de Bolivia, principalmente con inversión privada. Este dinamismo se refleja en la generación de empleo: alrededor de 110.000 personas trabajan en la construcción en las zonas urbanas del departamento, lo que representa casi el 20% del total.
A nivel nacional, la construcción sustenta más de 400.000 fuentes de trabajo directas y más de un millón y medio de empleos indirectos, generando un efecto multiplicador en sectores como el transporte, servicios y comercio, principalmente.
“La construcción es el tercer sector económico que más empleo genera en el país, y representa un importante aporte al Producto Interno Bruto (PIB) boliviano”, destaca Arze.
INDUSTRIA CLAVE PARA EL DESPEGUE DE LA ECONOMÍA
El sector de la construcción desempeña un rol fundamental en el desarrollo integral del departamento, concretando obras de infraestructura vial para los diferentes sectores productivos, servicios básicos, viviendas, planificación urbana, entre otras, que no solo mejoraron la conectividad, los servicios, la competitividad de la región y la calidad de vida de la población, sino que también atrajeron migración e inversión, contribuyendo al despegue de todos los sectores de la actividad económica.
Se pueden señalar numerosos hitos constructivos que expandieron la superficie urbana de Santa Cruz hasta la Metrópoli actual, que se ha consolidado como el mayor polo de desarrollo del país. Pero más allá de su aporte al PIB Departamental, el impacto directo e indirecto de la industria de la construcción, fue habilitar el crecimiento económico general, con un enfoque en sostenibilidad y conectividad que sentó las bases para el siglo XXI y lo que viene más adelante, puntualiza Arze.
LA DESACELERACIÓN GOLPEA AL SECTOR
La construcción ha sufrido una desaceleración con tendencia al estancamiento, principalmente por la crisis actual, y la dificultad de las importaciones, la baja de inversión pública, escasez de combustibles, entre otros factores que han impactado en el empleo.
En la región, las deudas millonarias acumuladas por la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra con las empresas constructoras y de servicios ha causado serios problemas de liquidez de las empresas, la paralización de obras y hasta la rescisión de contratos.
“Claramente el retroceso se debe a la desaceleración de toda la economía, la inflación y la escasez de dólares, además de la restricción en créditos que está ocurriendo en el sistema financiero”, lamenta Arze.
Adicionalmente, la inversión pública a nivel nacional ha disminuido de manera significativa en los últimos años, lo que muestra la mala asignación del gobierno desde el inicio de la profundización de la crisis. En el departamento, las inversiones en obras de infraestructura por parte del Gobierno Central han sido contadas y no de magnitud. A decir de Arze, la Planta siderúrgica del Mutún es una de las notables, sin embargo, después de varios años desde el inicio de obras hasta la instalación de equipos y maquinarias, luego de su inauguración oficial en marzo de este año, hasta la fecha no opera en su totalidad.
OBRAS EN CONSTRUCCIÓN
El sector ha buscado la manera de mantenerse resiliente ante la situación, sin embargo, el estancamiento económico en el que se encuentra el país sumado a la inflación han provocado que los volúmenes en permisos de construcción y metros cuadrados tienda a disminuir en todo el territorio nacional, como reflejan los datos del INE.
En el área metropolitana del departamento, de acuerdo al Censo de Obras 2024 realizado por el Observatorio Urbano de Cadecocruz, se registraron 2.036 obras en construcción (no incluye pavimento, canales, ni otras obras civiles) que representaban 1.054.904 M2. De este total, solo el 1% correspondía a inversión pública.

