El arquitecto y urbanista boliviano Edwin Bause participó como conferencista en el Seminario Internacional de Arquitectura (SIA), que se llevó a cabo en la capital cruceña el 24 y 25 de abril, paralelamente a la FICAD 2025. Es graduado en la Universidad Joao Pessoa Paraíba en Brasil, afiliado al Colegio de Arquitectos de Bolivia (CAB) y afiliado al Consejo de Arquitectura y urbanismo del Brasil (CAU).
Con la obra “Costanera Puerto Ballivián” obtuvo el Gran Premio Bienal Internacional de Arquitectura de Santa Cruz (BASC 2018) y fue Seleccionado Internacional Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito en la Categoría Diseño Urbano y Arquitectura del Paisaje. En la Bienal Internacional de Arquitectura de Santa Cruz (BASC 2022), obtuvo el premio Mención en la categoría profesional proyectos con la “Casa Mirador Laguna”.
¿Qué es la arquitectura para usted?
La arquitectura es una gran oportunidad que tenemos quienes nos dedicamos a trabajar en esta profesión para contribuir a mejorar las condiciones de vida de las personas y aportar a la sociedad en su conjunto. Nuestra formación en la mayoría de los casos es arquitectura y urbanismo, de ahí viene la idea de relacionarnos con el territorio, con el paisaje, con ir más allá de las edificaciones individuales.
¿Cómo inicia su interés por la arquitectura?
Tiene mucho que ver con el arte de la pintura, de la escultura, de la relación con la naturaleza. Desde esa época, cuando decidí estudiar arquitectura, ya venía intrínsecamente ese tema, porque la arquitectura tiene mucho más de arte que de la técnica y de la tecnología.
¿Cómo definiría la relación ideal entre arquitectura, ciudad y naturaleza?
Nuestra trayectoria ha estado marcada por una búsqueda constante de diálogo con la naturaleza y con los contextos en los que trabajamos. En los últimos años esta búsqueda nos ha llevado a centrarnos en la Amazonía, un territorio vasto, vital y lleno de posibilidades. Creemos que la relación ideal entre arquitectura, ciudad y naturaleza debe partir del respeto y la integración. No se trata de imponer una lógica urbana sobre el entorno, sino de construir a partir de él, entendiendo sus ritmos, sus materiales y su sabiduría.
Existen ciudades en la Amazonía que, aunque se encuentran inmersas en un entorno natural exuberante, han perdido el vínculo con la naturaleza dentro de sus límites urbanos. A pesar de estar rodeadas por riqueza vegetal impresionante, al interior de estas ciudades no se conserva una vegetación adecuada.
Con frecuencia la naturaleza es destruida: se talan árboles y se arrasa con la vegetación para vender terrenos. Y debería ser justamente al revés: preservar la naturaleza urbana no solo es posible, sino necesario. Hay climas extremos, como sequías, calores, lluvias. Eso se debe a la descompensación por la deforestación. Por eso es importante la interacción con la naturaleza mediante el análisis del paisaje adecuado, que nos llevará a contextualizar la arquitectura, sea pública o privada, dentro del medio ambiente, integrándonos a la naturaleza y respondiendo a las condiciones climáticas desde el inicio del proyecto hasta su implementación.
Costanera Puerto Ballivián es uno de sus proyectos galardonados en diferentes oportunidades, como en la Bienal Internacional de Arquitectura de Santa Cruz, ¿qué desafíos enfrentó con este proyecto?
Uno de los desafíos de este proyecto fue interactuar con los niveles de agua, porque en la mayoría de los ríos de la Amazonía el nivel de agua aumenta en la época de lluvias, es el caso del río Ibare, próximo a Trinidad.
En base a la idea de los palafitos de madera, que son casas de uno o dos pisos construidas sobre pilotes de madera en los bordes de los ríos de la Amazonía, se estudió y se reemplazó estas estructuras con las plataformas de hormigón para lograr mejores resultados de sostenibilidad y para que sea un atractivo turístico, en vez de un problema por la inundación. A partir de esa experiencia se han generado una serie de proyectos. Eso nos dice que es un proyecto que tiene relación con la naturaleza y el cambio climático.
¿Ha desarrollado proyectos en Brasil?
En la frontera, en el Estado de Rondonia en Brasil diseñamos el nuevo edificio de la alcaldía en la ciudad de Costa Marques. Después, un proyecto de hotel: Cabañas en Urubicí, en Santa Catarina; actualmente estamos planteando proyectos urbanos de arquitectura de paisaje y en cuerpos de agua en la Amazonía.
¿Qué oportunidades ve para el desarrollo urbano y turístico sostenible en Santa Cruz y Beni?
Es fundamental trabajar en la relación con el paisaje y la naturaleza, e interactuar con los cuerpos de agua. Si observamos la geografía de estos territorios notamos abundancia de ríos, lagunas y lagos. Es esencial aprovechar esa riqueza natural, no en un sentido extractivo, sino como un activo para el desarrollo turístico, ecológico, medioambiental y sostenible.
Esta perspectiva tiene relevancia global. Si aspiramos a atraer turismo internacional y generar un mayor desarrollo económico en la región, debemos centrarnos en lo que verdaderamente tiene valor a nivel planetario: la naturaleza, su conservación y la posibilidad de interactuar con ella de forma respetuosa. El turismo de naturaleza y de preservación ambiental, especialmente en la Amazonía, representa una gran oportunidad. En países como Colombia, Perú o Brasil, algunas ciudades han sabido desarrollar esta relación con el medio ambiente en especial con los cuerpos de agua. Gracias a ello han logrado beneficios económicos y sostenibles.

