Fuente: Boletín Octubre Cadecocruz
La construcción sostenible da un paso importante en Bolivia con la acreditación de Sibille Sánchez Boker como la primera auditora EDGE certificada en el país, por la empresa global de certificación Sintali y el International Finance Corporation (IFC) del Banco Mundial.
Este hito marca una nueva era de validación ambiental local y acelera el acceso hacia las finanzas verdes para el sector constructor. La Cámara de la Construcción de Santa Cruz conversó con Sánchez Boker sobre este logro.
Ser la primera mujer Auditora EDGE certificada en Bolivia es un hito importante. ¿Qué la motivó a buscar esta acreditación internacional?
La posibilidad de incorporar una metodología internacional y cuantificable de sostenibilidad a la gestión de proyectos de construcción. EDGE permite evaluar de manera objetiva aspectos como el consumo de energía, de agua y la eficiencia de los materiales… Este enfoque es cada vez más relevante para nuestro sector.
Asimismo, la acreditación como Auditora EDGE me permite ampliar mi participación más allá de los proyectos en los que trabajo directamente, colaborando en la evaluación y certificación de proyectos de otros profesionales y empresas en el país. Esto es especialmente valioso porque me permite conocer de primera mano distintas iniciativas sostenibles, intercambiar experiencias y ser parte de proyectos que están incorporando nuevas estrategias de eficiencia y sostenibilidad en Bolivia. Ser la primera mujer en Bolivia con esta acreditación representa una oportunidad para impulsar la aplicación de estos estándares y demostrar que la sostenibilidad puede integrarse de manera práctica a los proyectos, desde el diseño hasta la ejecución.
¿Cómo cambia el panorama para los constructores el hecho de poder contar con nuevos auditores en Bolivia?
Principalmente, facilita el acceso y puede hacer económicamente más viable económicamente la certificación, al reducir costos asociados a auditorías remotas o a la participación de profesionales que deben desplazarse desde otros países. Un auditor local también tiene conocimiento del contexto y de las condiciones del mercado boliviano, lo que facilita el proceso de certificación.
¿Cuáles considera que son las principales oportunidades y retos que enfrentan los constructores para cumplir con los indicadores que exige EDGE?
En Bolivia existe un amplio potencial para mejorar la eficiencia energética, el consumo de agua y el uso de materiales. El principal reto es que todavía no existen suficientes incentivos normativos, financieros o de mercado que impulsen a los desarrolladores a certificar. En un mercado donde el costo inicial pesa mucho, es fundamental demostrar que la sostenibilidad también puede generar eficiencia y valor económico.
¿De qué manera considera que la certificación EDGE facilitará que las empresas accedan a financiento verde?
Mi rol como auditora es aportar a la verificación técnica que permite demostrar que un proyecto cumple con los criterios de sostenibilidad exigidos. Esto puede facilitar su acceso a instrumentos de financiamiento verde.
En Santa Cruz ya existe un incentivo urbanístico vinculado a una mayor edificabilidad, y actualmente se está avanzando en la implementación de una Taxonomía de Finanzas Sostenibles que busca conectar proyectos sostenibles con créditos verdes y otros mecanismos de financiamiento. Como auditora, puedo contribuir a que los desarrolladores puedan demostrar técnicamente el cumplimiento de estos criterios.
¿Cuáles son sus metas para lo que resta del año y a mediano plazo?
A corto plazo, quiero aprovechar esta acreditación para participar en distintos proyectos en Bolivia y ampliar mi experiencia más allá de los proyectos que desarrollo directamente. A mediano plazo, tengo el objetivo de profundizar en la integración de EDGE con BIM, utilizando la información del modelo desde las etapas tempranas de diseño para evaluar alternativas, optimizar el desempeño del proyecto y facilitar posteriormente su proceso de certificación.
¿Cómo visualiza el crecimiento de la comunidad EDGE en Bolivia?
Como una comunidad que irá creciendo a medida que aumenten los proyectos que incorporen criterios de sostenibilidad en la región y en el país. En este proceso es muy importante el impulso que están dando la Cámara de la Construcción de Santa Cruz y la Fundación Construyendo a la formación de profesionales y expertos EDGE, porque contar con más especialistas locales permitirá acompañar y acelerar la implementación de estos estándares en el país.
¿Qué rol considera que deben desempeñar las instituciones públicas y privadas para difundir los beneficios para la sociedad de contar con obras sostenibles certificadas?
La acreditación como auditor EDGE implica verificar técnicamente que los proyectos cumplan con criterios de eficiencia energética, uso eficiente del agua y reducción de la energía incorporada en los materiales, mediante la revisión objetiva de la documentación y las medidas implementadas.
Para Santa Cruz y Bolivia, contar con profesionales capacitados y obras certificadas representa una oportunidad para elevar los estándares de construcción, reducir consumos y costos operativos y promover un desarrollo urbano más eficiente y sostenible.
En este sentido, es fundamental que las instituciones del sector impulsen y difundan estas prácticas para generar mayor conciencia sobre sus beneficios para las empresas, los usuarios y la ciudad.

