Sectores como la construcción y la industria cementera se beneficiaron de un mayor flujo de dinero en la economía, pero actualmente atraviesan un “mal momento”.
El departamento de Chuquisaca durante el periodo de bonanza profundizó su dependencia del sector de hidrocarburos. Una apreciable parte de su producto y de sus recursos se originó en dicho sector que, una vez terminada la bonanza, empezó a sufrir consecuencias negativas.
Sectores como la construcción y la industria cementera se beneficiaron de un mayor flujo de dinero en la economía, pero actualmente atraviesan por un período contractivo, indica un informe sobre El desempeño de la economía en Chuquisaca.
El dato es confirmado por el presidente de la Cámara Departamental de la Construcción (Cadeco) Chuquisaca, Gaston Serrano, quien señala que los empleos generados en el país debido a la construcción superan los 500.000. En el caso de Chuquisaca, debido a la baja ejecución de inversión pública estos están en el orden de los 20.000 empleos, en base a “datos obtenidos en la gestión pasada”.
El ejecutivo sostiene que los principales actores del desarrollo tanto regional como local dejaron de lado el criterio de que la inversión planificada en infraestructura trae como consecuencia lógica mayor decisión en inversión de todos los agentes económicos, “nuevas empresas, inyección de capital a las ya existentes, o la referida a migración que tanto daño ocasiona”. Las cifras del Estado Nacional reflejan presupuestos para inversión pública que por años superan los $us 7.000 millones.
De ese monto, que varía entre lo presupuestado y reformulado, Chuquisaca tiene una asignación que fluctúa alrededor del 4,50% que deben ser distribuidos entre la Gobernación, Municipios y Universidades.

