El espacio invita a activar los sentidos mediante la arquitectura, las texturas, la música acústica, los aromas naturales y la culinaria.
“Casa del Valle” es un reencuentro con las memorias afectivas de la infancia del arquitecto Eduardo Baldelomar. Se trata de una casa de campo de 95 metros cuadrados que rinde homenaje a Vallegrande y cuenta la historia de superación de su padre, Julio Baldelomar, nacido y criado en los valles cruceños.
El espacio, envuelto en una celosía cerámica y concebida con todas las dependencias de un hogar, presenta un marcado estilo contemporáneo que dialoga con la riqueza cultural vallegrandina y sus ancestrales. Cada rincón refleja identidad, tradición y emociones ligadas a la memoria familiar.
Con esta propuesta, Baldelomar busca rendir homenaje a Vallegrande, un pueblo cruceño lleno de historia, identidad y energía, además de reconocer a su padre como su mayor referente de superación personal. “Él me enseñó que todo es posible si uno trabaja con pasión, disciplina, humildad y principios”, destaca el arquitecto.

