El metal, la madera y la piedra se convierten en protagonistas de la propuesta, aportando textura, profundidad y presencia.
Las arquitectas Gabriela Greiner y Natalia Pereyra regresan a CASACOR Bolivia con una propuesta que invita a detenerse, compartir y celebrar. Para esta edición, el estudio Frontis diseñó un salón especializado en vinos y licores concebido como una bodega contemporánea.
La propuesta nace del deseo de recrear ese ambiente íntimo que acompaña el disfrute de un buen vino o un licor: un lugar acogedor, propio y pensado para la conversación. “Reserva 24” se construye como una experiencia envolvente, marcada por una arquitectura que busca generar conexión a través de los sentidos.
“El espacio es un lugar cálido, inspirado en la interacción que genera el disfrute de un buen vino o un buen licor; un espacio que se siente propio y propicio para celebrar la vida”, explican las autoras.

