La idea es romper con los hábitos adquiridos por décadas por el actual sistema de construcción tradicional, que no ha tenido en cuenta el papel finito de los recursos naturales como el agua.
El deterioro acelerado del ecosistema en este último tiempo, al cual se suman la devastación en la Chiquitania y en la Amazonia, impulsan cambios en el estilo de construcción a nivel mundial y propiamente en el país.
“La tendencia mundial es lograr una sintonía entre obra y medio ambiente, de manera tal que apostemos por una construcción sostenible, que administre adecuadamente los desperdicios de sus insumos, promueva entornos más limpios para el trabajo y utilice racionalmente recursos como el agua y la energía”, afirmó David Paz, gerente general de Incerpaz, en el marco del primer Congreso Internacional de Construcción e Innovación (COIN 2019), que se llevó a cabo en Santa Cruz el pasado 30 de agosto.
Paz indicó que se tienen que hacer cambios dramáticos en la forma en la cual se está construyendo el país, y para eso se requieren materiales y nuevos procesos de construcción.
Señaló que países como Colombia han hecho cambios interesantes en la manera de construir, llegando a generar una fuerte tendencia hacia la construcción de proyectos sostenibles, utilizando de esta manera materiales de construcción que permiten mejorar la calidad de vida de las personas y a la vez ayudan a eliminar la degradación del medio ambiente.
La idea es romper con los hábitos adquiridos por décadas por el actual sistema de construcción que no ha tenido en cuenta el papel finito de los recursos naturales.
“Esto implica un cambio en la mentalidad de la industria -y las estrategias económicas- para priorizar el reciclaje, reuso y recuperación de materiales frente a la tendencia tradicional de la extracción de materias naturales y de fomentar la utilización de procesos constructivos y energéticos basados en productos y en energías renovables”, explicó.
Paz añadió que la sostenibilidad de las edificaciones ya no es solo una iniciativa de la construcción moderna, sino una demanda de los propios consumidores que buscan viviendas cuya funcionalidad no esté reñida con el medio ambiente.
“El objetivo del Congreso es precisamente enriquecer las perspectivas de los constructores bolivianos a través de los especialistas invitados, que vienen a compartir con nosotros ideas frescas y renovadas en el sector”, agregó.

PROYECTOS SOSTENIBLES
Un proyecto sostenible tiene que tener tres premisas: ser viable financieramente, que aporte a la sociedad y que sea rentable, explicó Giovanni Chávez, asesor financiero en la Cámara Colombiana de Construcción (Camacol).
“Se tiene que tener en cuenta que la construcción sostenible es 7% más costosa, pero tenemos que minimizar esos costos”, dijo el experto.
¿Cómo se minimizan esos costos? A través de beneficios tributarios, aranceles, subsidios que dan los gobiernos o a través de la banca”, indicó Chávez.
El experto mostró un proyecto en Colombia, donde se espera que en los próximos cinco años se construyan 5.000 viviendas y sean para las personas más necesitadas. “Se utiliza agua, energía y materiales pero con una sostenibilidad mínima, con recursos mínimos y que llevan a que eso sea posible”, agregó.
A su vez, un representante de la constructora colombiana Kubik Lab, expresó que las instituciones financiadoras en la región van a dar incentivos para construir edificios sustentables. En la oportunidad, los participantes tuvieron la oportunidad de generar networking con proveedores de servicios y bienes.

