La inauguración de las operaciones subterráneas de Chuquicamata o el anuncio de la extensión de la red Metro, dan cuenta que en Chile, las grandes obras en el subsuelo forman parte de una visión estratégica.
Por Felipe Kraljevich

A diferencia de lo que sucede con el desarrollo de las grandes obras de infraestructura de un país, como podrían ser carreteras, puentes, edificios de gran altura u obras portuarias, las obras subterráneas no son visibles. Estas, pasan bajo nuestros pies ya sea en forma de túneles, trenes subterráneos o, fuera de las grandes urbes, en faenas mineras que en el caso de Chile, forman parte fundamental de la economía nacional.
En ese sentido, el aporte que la construcción subterránea otorga al país es superlativo. Sólo con mencionar, por ejemplo, el Proyecto Mina Chuquicamata Subterránea –inaugurado en la primera quincena del mes de agosto– es sólo una muestra de qué tan importante son este tipo de obras. Asimismo, en el ámbito civil, los anuncios realizados por Metro de Santiago respecto a la extensión de su red, o las obras en la circunvalación Américo Vespucio Oriente, muestran cómo la gran ciudad comienza a buscar espacios de crecimiento, precisamente, en su subsuelo.
Por lo mismo, aunque pareció de pronto sorpresivo, la gran asistencia que hubo para el segundo Congreso Shotcrete Underground 2019, realizado en Santiago, evidenció el interés tanto por los grandes mandantes de enseñar sus nuevos proyectos, como de los proveedores, en poder enterarse de las necesidades específicas de cada proyecto y así, entregar soluciones concretas a estas obras.
De la misma forma, la presencia de la academia también resultó de suma importancia. Ya lo explicaba Osvaldo Cortés, gerente de proyecto Línea 7 de Metro de Santiago, que debía existir una simbiosis entre el mundo docente y los grandes proyectos de desarrollo. Por ejemplo, en el caso del tren subterráneo, es la apertura de sus “frentes de trabajo para utilizarlos en desarrollo, en innovación, en pruebas, ensayos”, comentó.
Grandes innovaciones subterráneas
Aunque sea destacar lo obvio, cuando se habla de obras subterráneas, existe todo un desarrollo que va mucho más allá de simplemente excavar y comenzar la construcción de un túnel, ya sea para un pique minero o una obra civil. Existe un gran desarrollo de ingeniería detrás, que va de la mano con una serie de pruebas que se realizan, en este caso, al hormigón proyectado o shotcrete, el método de reforzamiento de túneles más utilizado en las faenas de este tipo.
Desde 1994, el mundo académico nacional ha aportado con investigaciones al shotcrete reforzado con fibras, ya sea con métodos de prueba en laboratorio para determinar, entre otros, elementos como resistencia, como también, para generar equivalencias entre las distintas tomas de muestra, sean estas en panel cuadrado o bajo ensayos de doble punzonamiento en probetas cilíndricas.
De la misma manera que académicos nacionales pudieron mostrar la evolución y el aporte de su trabajo en el desarrollo del hormigón proyectado, la participación de invitados internacionales dio un contexto más amplio sobre nuevos desarrollos relacionados con el comportamiento del shotcrete.
En ese sentido, la presentación del mexicano Fermín Sánchez Reyes, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), resultó de especial interés al tratarse de matemáticas aplicadas para el diseño de sostenimientos de shotcrete, un área que se ejecuta a un nivel mucho más experimental ya que se basa en la aplicación de “modelos matemáticos que reproducen las particularidades del shotcrete que se descubre en laboratorios”, comentó a Hormigón al Día.
Relacionado con el mundo académico, el trabajo de los laboratorios en la investigación del hormigón proyectado para sostenimiento de obras subterráneas ha servido para corroborar las investigaciones del material y además, incorporar nuevos desarrollos en los testeos del shotcrete, a medida que éste evoluciona en su composición.
“En Laboratorio Llay Llay –comentó en específico Enrique Estay Varas, gerente de la misma firma– hemos creado y estamos con mucha tecnología nueva. En efecto, estamos trayendo una prensa desde Alemania que se utilizará para pruebas relacionadas con el shotcrete”. Esto, demuestra el interés por este sector de la industria por ir avanzando a medida que se implementan más desarrollos en el hormigón proyectado. Junto a la participación del mundo académico, las investigaciones relacionadas con el mundo de la fibra –principal refuerzo del shotcrete– fueron otro de los puntos en los que hubo gran interés.



