La empresa cementera no solo abastece al mercado nacional y exporta a países vecinos, sino que también promueve más de 150 proyectos de RSE.
Itacamba se ha convertido en un actor clave para el crecimiento económico y productivo del país. Desde la puesta en marcha de la planta integral de Yacuses en 2017, la empresa no solo garantiza cemento de calidad para la región y para toda Bolivia, sino que también impulsa la soberanía productiva, genera empleos y fortalece a las comunidades vecinas.
Con más de 150 proyectos de Responsabilidad Social Empresarial en salud, educación, infraestructura, cultura, medio ambiente y dinamismo económico, Itacamba demuestra que su aporte va más allá de la industria. La compañía no solo produce cemento: también construye oportunidades y mejora la calidad de vida de miles de familias en el oriente boliviano.
Hoy, la cementera se ha consolidado como líder en Santa Cruz, donde es la marca preferida en el mercado, pero su alcance se extiende a todo el país. Además, su experiencia exportadora ha llevado la calidad de sus productos a países vecinos, que han comprobado la solidez y confiabilidad de su producción.
El impacto laboral también es significativo: la compañía genera más de 220 empleos directos y cerca de 1.000 empleos indirectos, integrando a proveedores, distribuidores y aliados estratégicos en su cadena de valor.
En el plano económico, su contribución al Estado es contundente. Solo en 2024, Itacamba aportó más de Bs 116 millones en tributos, fortaleciendo los ingresos del Estado y aportando directamente al desarrollo económico de la región y del país.

UNA PLANTA QUE SIMBOLIZA LA SOBERANÍA PRODUCTIVA
La planta de Yacuses, con una capacidad instalada para producir más de 900 mil toneladas anuales de cemento, se ha convertido en un símbolo de la soberanía productiva del país. Gracias a su puesta en marcha, Bolivia dejó atrás la dependencia de las importaciones y hoy no solo garantiza el abastecimiento interno, sino que también produce con estándares de calidad exportable. Su tecnología de última generación, diseñada bajo criterios de máxima eficiencia ambiental, marca un hito en la modernización de la industria cementera nacional.
Aunque el enfoque principal para la empresa es fortalecer el mercado boliviano, Itacamba ya ha abierto camino en mercados externos, exportando a países vecinos como Paraguay y Argentina, lo que consolida su rol en la integración productiva y económica de la región.
INNOVACIÓN Y SOSTENIBILIDAD EN SUS OPERACIONES
Bajo el concepto de “mejor tecnología disponible”, Itacamba ha orientado sus operaciones hacia la innovación y la sostenibilidad, optimizando procesos productivos y reduciendo al mínimo su impacto en el medio ambiente. Este compromiso se traduce en la implementación de soluciones tecnológicas de vanguardia, gestión eficiente de recursos y el desarrollo de productos con menor huella ecológica.
En el área de tecnología y emisiones, la cementera incorporó filtros de mangas de última generación que reducen de forma significativa la emisión de polvos, además de sistemas avanzados para el control de gases de efecto invernadero. Estas acciones garantizan que la producción cumpla con los más altos estándares ambientales y normativos internacionales.
La apuesta por la innovación también se refleja en el lanzamiento del Cemento Camba Estructural IM40, un producto desarrollado en sinergia con la industria siderúrgica y bajo un concepto de economía circular. Esta fórmula permite disminuir la huella de carbono en un 13% respecto a la oferta estándar.
La gestión integral de recursos es otro de los pilares de la compañía. A través del coprocesamiento de residuos, Itacamba sustituye parte de los combustibles fósiles por energía alternativa, reduciendo las emisiones de CO2 y contribuyendo a la gestión eficiente de los desechos industriales. En esta misma línea, destaca la apuesta por las energías renovables, con la operación de una planta solar fotovoltaica en Guaracachi que reduce la dependencia de combustibles convencionales.
Asimismo, en su planta, la empresa impulsa programas de gestión de residuos, uso responsable del agua e iniciativas de biodiversidad, con el fin de proteger el entorno natural que rodea sus operaciones. Estas acciones, en conjunto, le permiten garantizar la máxima calidad de sus productos mientras minimiza su impacto ambiental.

