El proyecto juega con contrastes entre tecnología y naturaleza para lograr un ambiente elegante, cálido y envolvente.
Con una trayectoria sostenida dentro de CASACOR Bolivia desde 2016, la arquitecta Carla Blanco vuelve a ser parte de la muestra con una propuesta que invita a detenerse, contemplar y experimentar el espacio desde los sentidos.
Su intervención este año plantea un recorrido contemporáneo inmersivo en el que arquitectura, naturaleza y tecnología conviven de manera armónica. El corazón del proyecto es una pérgola tecnológica que estructura el espacio y guía la experiencia del visitante. A su alrededor, espejos de agua, iluminación arquitectónica integrada y vegetación natural construyen una atmósfera de serenidad y contemplación.
En el espacio predominan materiales contemporáneos en tonos oscuros y neutros.
Para Blanco, cada edición ha representado una oportunidad de evolución profesional y búsqueda creativa. “Participar en CASACOR representa para mí una plataforma donde puedo expresar mi visión del diseño, crear experiencias y conectar con las personas a través de los espacios”, señala.

