Para la institución, la agenda nacional de proyectos debe estar a cargo de comités multisectoriales y el Estado, en base a políticas estatales de desarrollo independientes del gobierno de turno.
La transformación de Bolivia requiere una visión de infraestructura que combine la reactivación de obras paralizadas con nuevas inversiones estratégicas capaces de mejorar la integración territorial, reducir los costos de transporte y fortalecer la competitividad nacional. Bajo esta perspectiva, la Cámara Boliviana de la Construcción (CABOCO) propone una agenda centrada en transporte multimodal, corredores de integración vial, logística y puertos, sistemas de agua, riego y represas hidráulicas y un plan nacional de mantenimiento y conservación vial.
Para Jaime Alfonso Del Llano Argote, presidente de CABOCO, las prioridades deben partir de una premisa fundamental: antes de comprometer nuevos recursos en grandes proyectos, es necesario concluir las obras actualmente paralizadas y reactivar aquellas que ya cuentan con financiamiento asegurado.
El ejecutivo considera que esta medida permitiría evitar que la falta de liquidez de las empresas constructoras termine deteriorando o destruyendo el patrimonio que ya fue invertido por el Estado.
PROYECTOS PARA TRANSFORMAR BOLIVIA
Desde la perspectiva de Caboco, la agenda estratégica debe concentrarse en cinco grandes áreas:
- Red Multimodal de Transporte e Integración Fluvial (Hidrovías y Puertos): Para potenciar la salida de exportaciones y el ingreso de insumos de manera competitiva.
- Corredores de Integración Vial de Doble Vía (Red Vial Fundamental): Carreteras y puentes de gran envergadura que soporten el transporte pesado internacional.
- Logística y Puertos Secos en Zonas Fronterizas: Infraestructura de almacenamiento y transferencia tecnológica de carga.
- Sistemas de Agua, Riego y Represas Hidráulicas a Gran Escala: Fundamentales para el desarrollo productivo y la mitigación del cambio climático.
- Plan Nacional de Mantenimiento y Conservación Vial: Priorizando la preservación de la infraestructura existente antes de comprometer recursos en nuevas obras sin financiamiento sostenible.
INTEGRAR EL ORIENTE, OCCIDENTE Y SUR
Para Del Llano Argote, la integración del territorio requiere consolidar corredores viales continuos, con carreteras de doble vía y puentes de alta ingeniería, además de ampliar la infraestructura ferroviaria.
Esta red debería permitir conectar los principales centros de producción agroindustrial del oriente con las zonas de consumo y las fronteras del occidente y del sur del país. En ese contexto, identifica como proyectos importantes el corredor norte La Paz–Beni–Pando, así como la conexión Beni–Santa Cruz–Tarija mediante dobles vías.
El transporte de carga y pasajeros también demanda, según CABOCO, una infraestructura aeroportuaria con mayor capacidad de articulación. En ese sentido, plantea el Hub de Viru Viru, en Santa Cruz, como una pieza estratégica para la integración multimodal del territorio.
La importancia de estas inversiones, sostiene, radica en su capacidad para acortar los tiempos de viaje y reducir los costos de transporte de carga, dos factores determinantes para mejorar la competitividad de la producción boliviana.
BOLIVIA COMO CENTRO LOGÍSTICO REGIONAL
La ubicación geográfica del país representa, en criterio de CABOCO, una oportunidad para que Bolivia avance hacia una posición estratégica dentro de la logística continental. Sin embargo, materializar esa posibilidad requiere mucho más que ampliar carreteras.
El país necesita desarrollar plataformas logísticas integradas y centros de transferencia de carga multimodal, capaces de conectar carreteras, ferrocarriles y transporte aéreo de carga. A esto se suma la modernización de los puertos de la red fluvial nacional y el impulso al Hub de Viru Viru.
“Además del asfalto y el hormigón”, la construcción de un verdadero centro logístico regional requiere también seguridad contractual y fluidez aduanera, sostiene Del Llano Argote.
FINANCIAMIENTO
El presupuesto público no puede seguir siendo la única fuente de financiamiento para el desarrollo nacional. CABOCO se refiere a la generalización y promoción del sistema de empresa privada en concordancia con el principio de subsidiariedad del Estado.
Es decir, el Estado podría delegar la inversión al sector privado formal para la gestión, captación y ejecución de capitales nacionales e internacionales.
“Las Alianzas Público-Privadas y las concesiones son instrumentos modernos para reactivar la economía sin generar deuda pública directa”, sostiene Del Llano

